Viviendo con Fuerza: Descubre Cómo la Esclerosis Múltiple No Define tu Destino
- Akasha Colombia
- 23 ago 2023
- 12 Min. de lectura
Imagina que tu sistema nervioso es como una red de cables que conectan diferentes partes de tu cuerpo con tu cerebro. Estos cables se llaman "nervios". Ahora, la Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad en la que el sistema de protección de estos cables, llamado "mielina", se daña. Puedes pensar en la mielina como la funda protectora alrededor de los cables eléctricos. Cuando esta funda se daña, los mensajes que viajan a lo largo de los nervios pueden volverse más lentos o incluso interrumpirse. Esto puede causar una variedad de síntomas, ya que diferentes partes del cuerpo dependen de esos mensajes para funcionar correctamente.

Imagina también que estás jugando un videojuego en línea y la conexión a internet se vuelve inestable. Los movimientos de tu personaje podrían volverse lentos o entrecortados. De manera similar, en la esclerosis múltiple, los mensajes entre el cerebro y el cuerpo pueden volverse irregulares debido al daño en la mielina. Ahora, los síntomas pueden variar mucho, dependiendo de qué nervios se vean afectados. Algunas personas podrían experimentar problemas de equilibrio, dificultad para mover los brazos o piernas, visión borrosa o incluso problemas de memoria. Es importante tener en cuenta que esta enfermedad es impredecible, lo que significa que los síntomas pueden aparecer y desaparecer a lo largo del tiempo.
Aunque la esclerosis múltiple no tiene cura, hay muchas opciones de tratamiento disponibles. Algunos medicamentos pueden ayudar a reducir la inflamación y proteger la mielina restante. Además, el trabajo conjunto con profesionales de la psicología y la psiquiatría puede ser de gran ayuda, ya que la enfermedad también puede tener un impacto emocional.
¿Qué Es La Esclerosis Múltiple?
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central, que incluye el cerebro y la médula espinal. En esta enfermedad, el sistema inmunológico del cuerpo, que normalmente protege contra infecciones, comienza a atacar por error la mielina, que es la sustancia que recubre y aísla los nervios en el sistema nervioso. Cuando la mielina se daña debido a los ataques inmunológicos, los nervios pueden tener dificultades para transmitir las señales eléctricas de manera eficiente. Esto puede provocar una amplia gama de síntomas que varían según las áreas del sistema nervioso afectadas.
Los síntomas de la EM pueden ser diversos e incluir problemas como fatiga intensa, dificultades de movilidad, problemas de visión, falta de coordinación y dificultades cognitivas. Estos síntomas pueden manifestarse de manera intermitente y en diferentes grados de severidad.
El diagnóstico de la esclerosis múltiple generalmente se basa en una combinación de síntomas, pruebas de imágenes cerebrales y análisis de líquido cefalorraquídeo. Una vez diagnosticada, el tratamiento tiene como objetivo controlar los síntomas, prevenir recaídas y ralentizar la progresión de la enfermedad. Esto a menudo involucra medicamentos que modifican el curso de la enfermedad y terapias de soporte, junto con un enfoque integral que puede incluir la colaboración con profesionales de la psicología y la psiquiatría.
Es fundamental reconocer que cada paciente es único y que la EM afecta a las personas de manera diferente. A pesar de que no existe una cura definitiva para esta enfermedad, con el manejo adecuado y la adopción de un estilo de vida saludable, muchas personas pueden llevar vidas significativas y productivas. La investigación y los avances médicos continúan brindando nuevas esperanzas y opciones de tratamiento para las personas con esclerosis múltiple.
¿Cuáles son los síntomas más comunes de la EM?
La esclerosis múltiple puede manifestarse de diferentes maneras, ya que afecta el sistema nervioso central, compuesto por el cerebro y la médula espinal. Aquí están algunos de los síntomas más comunes que las personas con esclerosis múltiple pueden experimentar:
Fatiga: es uno de los síntomas más frecuentes en la esclerosis múltiple. Puede ser extrema y afectar la energía y la capacidad de realizar actividades diarias.
Problemas de visión: los problemas visuales son comunes, como visión borrosa, pérdida temporal de la visión en un ojo (neuritis óptica) o visión doble debido a la afectación de los nervios que controlan los músculos del ojo.
Dificultades de movilidad: esto puede incluir debilidad en las piernas o los brazos, falta de coordinación, temblores, espasmos musculares y dificultad para caminar de manera estable.
Alteraciones sensoriales: algunas personas pueden experimentar entumecimiento u hormigueo en diversas partes del cuerpo, como manos, pies o piernas.
Problemas de equilibrio y coordinación: los desequilibrios pueden hacer que las personas sean propensas a tropezar o caer. La falta de coordinación también puede afectar la capacidad para realizar tareas finas con las manos.
Problemas del habla y la deglución: la debilidad en los músculos implicados en el habla y la deglución puede llevar a dificultades en la comunicación y la alimentación.
Dificultades cognitivas: algunas personas pueden experimentar problemas de memoria, concentración y procesamiento de información.
Cambios emocionales: la esclerosis múltiple puede influir en las emociones, causando depresión, ansiedad, irritabilidad o cambios en el estado de ánimo.
Dolor: es un dolor que puede variar en intensidad y ubicación, y puede manifestarse como dolor muscular, dolor neuropático o dolor en las articulaciones.
Problemas del sistema urinario: los síntomas pueden incluir urgencia urinaria, incontinencia o dificultades para vaciar la vejiga por completo.
¿Cuáles son los síntomas más desconocidos de la EM?
Aunque estos síntomas no son tan frecuentes, es importante conocerlos para tener una comprensión completa de la enfermedad. Aquí están algunos de los síntomas menos comunes o poco conocidos de la esclerosis múltiple:
Disfunción sexual: algunas personas con esclerosis múltiple pueden experimentar problemas de función sexual, como disminución de la libido, dificultades en la erección o en la lubricación, y dificultades en el orgasmo.
Problemas de voz: los cambios en las cuerdas vocales pueden llevar a problemas en la voz, como voz ronca, débil o incluso pérdida de la misma.
Dolor neuropático: además del dolor muscular y articular, la EM puede causar dolor neuropático, que se describe a menudo como una sensación de ardor, pinchazos o choques eléctricos en diferentes áreas del cuerpo.
Dolor facial: la neuralgia del trigémino es un tipo de dolor facial intenso y repentino que puede ser un síntoma poco común de la esclerosis múltiple.
Sensibilidad a la temperatura: algunas personas pueden experimentar una mayor sensibilidad al calor o al frío, lo que puede desencadenar síntomas de la EM.
Problemas respiratorios: la debilidad en los músculos implicados en la respiración puede llevar a problemas respiratorios, como dificultad para respirar profundamente o tos persistente.
Espasmos musculares: los espasmos musculares pueden ser menos comunes, pero pueden ser dolorosos e incómodos para quienes los experimentan.
Problemas de audición: la esclerosis múltiple puede afectar los nervios que controlan la audición, lo que puede llevar a pérdida de audición o zumbidos en los oídos.
Problemas intestinales y vesicales: además de los síntomas urinarios mencionados previamente, algunas personas pueden experimentar problemas intestinales, como estreñimiento o incontinencia fecal.
Espasticidad severa: en algunos casos, la esclerosis múltiple puede provocar una espasticidad (rigidez muscular) más grave, lo que puede limitar la movilidad de manera significativa.
Es importante tener en cuenta que la esclerosis múltiple es una enfermedad altamente variable y única para cada individuo. Si experimentas síntomas nuevos o inusuales, es crucial comunicárselo a tu equipo médico para un manejo adecuado. El trabajo colaborativo con profesionales de la salud y el seguimiento regular son esenciales para garantizar el mejor cuidado posible.
Cómo Se Diagnostica La Esclerosis Múltiple
El diagnóstico de la esclerosis múltiple (EM) puede ser un proceso complejo, ya que los síntomas pueden ser similares a los de otras condiciones. Sin embargo, los avances médicos y las herramientas de diagnóstico han mejorado significativamente en los últimos años. Te explicamos cómo se lleva a cabo el diagnóstico de la EM:
Evaluación clínica: el primer paso es una conversación detallada con el médico, donde se discuten los síntomas que estás experimentando, su duración y cualquier patrón que hayas notado. Esto proporciona información valiosa sobre la posible afectación del sistema nervioso.
Historia médica y familiar: el médico revisará tu historial médico y preguntará acerca de antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes o neurológicas, ya que estos factores pueden tener relevancia en el diagnóstico.
Examen neurológico: un examen exhaustivo de las funciones neurológicas, como la coordinación, la fuerza muscular, los reflejos y la sensibilidad, es crucial para evaluar cualquier signo de daño nervioso.
Pruebas de imagen: las imágenes del cerebro y la médula espinal, como la resonancia magnética (RM), son esenciales. Las lesiones o áreas de inflamación en estas imágenes pueden sugerir la presencia de esclerosis múltiple. Además, la ubicación y el patrón de las lesiones pueden ayudar a confirmar el diagnóstico.
Potenciales evocados: estas pruebas miden la velocidad de conducción de las señales eléctricas a lo largo de los nervios. Los resultados pueden indicar si hay daño en la mielina, lo que es característico de la EM.
Análisis de líquido cefalorraquídeo: se realiza mediante una punción lumbar para analizar el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Los cambios en las proteínas y las células en este líquido pueden proporcionar información adicional sobre la presencia de inflamación en el sistema nervioso central.
Descartar otras condiciones: debido a que los síntomas de la EM pueden superponerse con otras enfermedades, el médico debe descartar otras posibles causas antes de llegar a un diagnóstico definitivo.
Criterios de diagnóstico: se utilizan pautas y criterios establecidos por organizaciones médicas para confirmar si los síntomas y los resultados de las pruebas son consistentes con la esclerosis múltiple.
Es importante resaltar que el diagnóstico de la esclerosis múltiple puede llevar tiempo debido a la naturaleza de la enfermedad y la necesidad de evaluar múltiples aspectos médicos. Además, la colaboración con un equipo médico experimentado en enfermedades neurológicas es fundamental para asegurar un diagnóstico preciso.
Cuál Es El Tratamiento Actual Para La EM
El tratamiento de la esclerosis múltiple (EM) está diseñado para controlar los síntomas, prevenir recaídas y ralentizar la progresión de la enfermedad. Aquí tienes una descripción de las opciones de tratamiento disponibles:
Medicamentos modificadores de la enfermedad (MME): estos medicamentos son fundamentales en el tratamiento de la EM. Funcionan regulando el sistema inmunológico para reducir la inflamación y minimizar los ataques al sistema nervioso central. Hay diferentes tipos de MME, como los inyectables, los orales y los infusiones. Algunos ejemplos incluyen el interferón beta, el acetato de glatirámero, el fumarato de dimetilo y el natalizumab.
Medicamentos para el control de los síntomas: dependiendo de los síntomas que experimentes, pueden recetarse medicamentos específicos para tratar problemas como la fatiga, el dolor neuropático, los espasmos musculares y los problemas de vejiga e intestino.
Corticosteroides: en casos de exacerbaciones o brotes de la enfermedad, los corticosteroides pueden ser recetados para reducir la inflamación y acelerar la recuperación. Estos se administran generalmente en forma de infusión intravenosa o en forma de píldora.
Tratamientos para la esclerosis múltiple progresiva: en casos de EM progresiva, donde los síntomas empeoran gradualmente sin recaídas distintas, pueden utilizarse medicamentos como el ocrelizumab y el siponimod para ralentizar la progresión de la enfermedad.
Terapia de soporte: además de los medicamentos, la terapia de rehabilitación y fisioterapia puede ser beneficiosa para mejorar la movilidad, la coordinación y la función muscular. La terapia ocupacional y la terapia del habla también pueden ayudar a abordar problemas específicos.
Enfoque integral: la colaboración con profesionales de la psicología y la psiquiatría es importante, ya que la EM puede tener un impacto emocional significativo. Las terapias de apoyo y estrategias de manejo del estrés pueden contribuir a mejorar la calidad de vida.
Estilo de vida saludable: adoptar hábitos saludables, como mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y mantener el estrés bajo control, puede tener un impacto positivo en la gestión de la EM.
Es fundamental recordar que el tratamiento de la esclerosis múltiple es altamente individualizado. La elección de la terapia depende de diversos factores, como el tipo de EM, la gravedad de los síntomas y la respuesta del paciente a los medicamentos. Trabajar estrechamente con tu equipo médico te ayudará a encontrar la mejor estrategia de tratamiento para tus necesidades específicas.
Cómo Impacta Físicamente La EM La Calidad De Vida Del Paciente
Imagina que eres una persona activa y disfrutas de correr en el parque, hacer senderismo los fines de semana y pasar tiempo con amigos. Ahora, considera que has sido diagnosticado con esclerosis múltiple. A medida que la enfermedad avanza, podrías comenzar a notar cambios en tu cuerpo que afectan tus actividades diarias y tu bienestar físico:
Fatiga extrema: la fatiga en la EM no es como la fatiga normal después de un día agotador. Es una sensación abrumadora que puede aparecer sin previo aviso y afectar tu capacidad para realizar incluso las tareas más simples. Imagina que planificaste un día en el parque con amigos, pero antes de que puedas disfrutarlo, te sientes completamente agotado y con poca energía.
Problemas de movilidad: la debilidad muscular y los problemas de coordinación pueden afectar tu capacidad para caminar con facilidad. Por ejemplo, subir escaleras era algo que hacías sin pensar, pero ahora te cuesta mantener el equilibrio y subir cada escalón se convierte en un desafío.
Dificultades sensoriales: algunas personas con EM experimentan entumecimiento u hormigueo en diferentes partes del cuerpo. Esto puede hacer que cosas simples como atarse los zapatos o sostener un tenedor se vuelvan complicadas.
Espasticidad: la espasticidad, que es la rigidez muscular y los espasmos involuntarios, puede hacer que tus músculos se sientan tensos y dolorosos. Imagina que estás tratando de agarrar algo con las manos, pero tus dedos se cierran con fuerza debido a los espasmos.
Problemas de equilibrio: los desequilibrios pueden afectar tu capacidad para moverte con seguridad. Imagina que intentas caminar por una acera irregular y te sientes inestable, lo que aumenta el riesgo de tropezar o caer.
Ajustes en la vida diaria: debido a estos desafíos físicos, podrías tener que hacer ajustes en tu vida diaria. Esto podría incluir utilizar dispositivos de apoyo, como bastones o sillas de ruedas, para movilizarte con seguridad. Las actividades que antes eran simples podrían requerir más tiempo y esfuerzo.
A pesar de estos desafíos, es importante resaltar que muchas personas con EM encuentran maneras de adaptarse y mantener una buena calidad de vida física.
El trabajo con profesionales de la salud, la elección de tratamientos adecuados y la adopción de un enfoque positivo pueden contribuir a mejorar la situación física y el bienestar general.
Cómo Impacta Emocionalmente La EM La Calidad De Vida Del Paciente
Imagina que eres alguien que disfruta de la independencia y de la planificación a largo plazo. Sin embargo, te han diagnosticado con esclerosis múltiple (EM), y esto ha dado lugar a un cúmulo de emociones que afectan tu bienestar emocional y mental:
Incertidumbre y preocupación: La EM es una enfermedad impredecible. Imagina que tienes planes emocionantes para el futuro, como viajar o avanzar en tu carrera, pero no puedes estar seguro de cómo la enfermedad podría afectar esos planes. Esta incertidumbre puede generar preocupación constante sobre lo que vendrá y cómo manejarás los cambios.
Cambio en la autoimagen: la EM puede llevar a cambios físicos en tu cuerpo que pueden afectar tu autoimagen. Imagina que antes te sentías seguro y cómodo en tu propia piel, pero ahora luchas con los cambios en tu movilidad o en tu apariencia debido a los síntomas de la enfermedad.
Miedo al estigma: en ocasiones, las personas pueden sentir temor de ser juzgadas por otros debido a la enfermedad. Imagina que estás en una reunión social y te preocupas de que otros noten tus síntomas o te vean de manera diferente debido a la EM. Este temor al estigma puede afectar tu confianza y tu capacidad para interactuar socialmente.
Depresión y ansiedad: el diagnóstico de una enfermedad crónica puede provocar síntomas de depresión y ansiedad. Imagina que sientes una sensación constante de tristeza y te cuesta encontrar alegría en las cosas que solían gustarte. Además, podrías experimentar ansiedad por el futuro y preocupación constante.
Ajuste a la nueva realidad: adaptarse a la vida con EM puede ser emocionalmente agotador. Imagina que debes aprender a gestionar los síntomas y hacer cambios en tu rutina diaria. A veces, podrías sentir que estás lidiando con una carga que no esperabas.
Buscar apoyo emocional: es fundamental destacar que buscar apoyo emocional puede marcar una gran diferencia. Imagina que te conectas con un terapeuta y/o un grupo de apoyo para hablar sobre tus emociones y aprender estrategias para manejar el estrés. Esto puede ayudarte a desarrollar una mentalidad más positiva y afrontar los desafíos emocionales.
A pesar de estos desafíos emocionales, muchas personas con EM encuentran formas de adaptarse y encontrar sentido en su nueva realidad. El apoyo de amigos, familiares y profesionales de la salud mental puede ser esencial para sortear estos desafíos y mantener una buena calidad de vida emocional.
Cómo Puedo Apoyar Y Entender A Mi Amigo O Familiar Con EM
Convivir con una persona con un enfermedad crónica puede ser desafiante, pues a veces no sabemos ni cómo tratarla para que se sienta comprendida, aquí te dejamos algunos consejos:
Educación y Empatía:
Investiga un poco sobre la EM para comprender mejor cómo afecta a las personas. Esto te permitirá hablar con tu amigo o familiar de manera más informada y empática.

Comunicación Abierta:
Pregunta cómo se sienten y cómo están llevando las cosas. Escucha activamente y sin juzgar para que puedan compartir sus emociones contigo.

Ofrecer Ayuda Práctica:
Pregúntales si hay formas específicas en las que puedas ayudar, como acompañarles a las citas médicas, hacer compras o simplemente pasar tiempo juntos.

Respetar Sus Limitaciones:
Reconoce que puede haber días en los que no se sientan tan bien como otros. Asegúrales que está bien y que no hay presión para hacer más de lo que pueden.

Normalizar Sus Experiencias:
Hazles saber que no están solos. Puedes decirles que comprendes que la EM puede ser desafiante, pero que estás ahí para apoyarlos.

Fomentar Actividades Positivas:
Anímales a participar en actividades que les gusten y que les hagan sentir bien. Esto puede ayudarles a mantener una mentalidad positiva.

Crear Un Ambiente Inclusivo:
Asegúrate de que los espacios en los que pasan tiempo juntos sean accesibles y cómodos. Esto puede hacer una gran diferencia en su comodidad.

Evitar la Lástima:
Trata de no mostrar lástima, ya que esto puede hacer que se sientan incómodos. En su lugar, muestra respeto y admiración por su fortaleza.

Dar Espacio para la Expresión Emocional:
Permíteles hablar sobre sus miedos, frustraciones y alegrías. A veces, solo necesitan alguien con quien compartir sus pensamientos.

Celebra los Logros:
Celebra sus logros, por pequeños que sean. Cualquier paso adelante es motivo para reconocer su valentía y determinación.

En conclusión, a lo largo de nuestra conversación, hemos explorado diversas formas de comprender, apoyar y convivir con la esclerosis múltiple (EM). Hemos abordado consejos valiosos para brindar apoyo emocional, fomentar actividades positivas, crear ambientes inclusivos y mucho más. Recuerda que el camino de enfrentar una enfermedad crónica puede ser desafiante, pero también puede estar lleno de momentos de resiliencia y crecimiento.
Recuerda que en la Organización Akasha Colombia, encontrarás un valioso recurso para recibir el apoyo necesario en tu camino hacia una vida plena a pesar de la EM. Con un enfoque humanista y un equipo de expertos comprometidos, la organización está dedicada a brindar información, comprensión y orientación a quienes enfrentan enfermedades crónicas. Juntos, podemos crear un entorno de apoyo y confianza, permitiendo a las personas con EM vivir una vida significativa y llena de posibilidades.
Siempre estamos aquí para brindar orientación, responder preguntas y ofrecer apoyo en cada paso del camino. No dudes en buscar el apoyo de la Organización Akasha Colombia y recuerda que, con el tratamiento y el apoyo adecuado, es posible tener una buena calidad de vida a pesar de la EM.

Créditos y fuentes:
National Multiple Sclerosis Society (NMSS): https://www.nationalmssociety.org/
Multiple Sclerosis Journal: https://journals.sagepub.com/home/msj
Journal of Neurology: https://www.springer.com/journal/415
Multiple Sclerosis and Related Disorders: https://www.journals.elsevier.com/multiple-sclerosis-and-related-disorders
European Committee for Treatment and Research in Multiple Sclerosis (ECTRIMS). https://www.ectrims.eu/
American Academy of Neurology (AAN): https://www.aan.com/
Sociedad Española de Neurología (SEN): https://www.sen.es/
WebMD - Esclerosis Múltiple: https://www.webmd.com/esclerosis-multiple/
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