Comprendiendo la Fibromialgia: Un Viaje de Empatía y Cuidado
- Akasha Colombia
- 18 jul 2023
- 8 Min. de lectura

¡Bienvenidos al blog de Akasha Colombia! En este espacio, nos gustaría abordar un tema que afecta a muchas personas: la fibromialgia.
Si tú o alguien que conoces ha sido diagnosticado con esta condición, queremos brindarte información clara y sencilla que te ayude a entender mejor la fibromialgia y cómo puede afectar tu vida diaria. También queremos involucrar a tu entorno cercano para que comprendan y apoyen tus experiencias. En Akasha Colombia, nuestro objetivo es promover la empatía, la comprensión y el bienestar integral. ¡Empecemos!
¿Qué es la fibromialgia?
La fibromialgia es una condición crónica que se caracteriza por dolor generalizado en todo el cuerpo, sensibilidad aumentada en algunos puntos de presión y una variedad de síntomas adicionales. Aunque las causas exactas no están completamente claras, se cree que los factores genéticos, los desequilibrios químicos y los eventos traumáticos pueden desempeñar un papel en su desarrollo.
La fibromialgia puede manifestarse de diferentes maneras y afectar la vida en múltiples niveles. Además del dolor crónico y generalizado, los síntomas pueden incluir fatiga extrema, problemas de sueño, dificultades cognitivas y trastornos digestivos. Estos síntomas pueden afectar no solo el bienestar físico, sino también el emocional, social, afectivo y laboral de una persona.
Es importante recordar que cada persona puede experimentar la fibromialgia de manera única, por lo que el enfoque de tratamiento debe ser personalizado.
La fibromialgia puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de las personas que la padecen. Puede hacer que sea difícil realizar las actividades diarias, como trabajar, estudiar, o cuidar de los hijos. También puede provocar aislamiento social y depresión.
¿Cuáles son los síntomas menos conocidos de la fibromialgia?
Si bien los síntomas más comunes son el dolor crónico de alto nivel y la fatiga crónica y extrema, lo cierto es que el paciente no solo lidia con estas manifestaciones sino también con otras como:
Problemas de sueño: sea insomnio de conciliación, de mantenimiento, de despertar precoz o mixto. Esto genera que la persona se despierte igual o más cansada de lo que se acostó, disparando la fatiga y los demás síntomas.
Imagínate que tienes un bebé recién nacido que no te deja dormir ¿Cómo te vas sintiendo física y emocionalmente al correr de los días? Exacto, sin el tratamiento adecuado las personas con fibromialgia padecen de esto las 365 noches del año.
Problemas de concentración: dificultad para enfocarse en lo que se está haciendo: puedes estar dando una conferencia que marcará el rumbo de tu carrera y es algo que has preparado por meses, pero, si estás en tu presentación y viene una nube de fibroniebla, olvídate de que todo saldrá como lo planeaste, pues ya no eres capaz de volver al foco y empiezas a divagar. Tenaz ¿no?
Problemas de memoria: pero no del tipo “se me olvidaron las llaves” ¡NO!, del tipo de que te estoy hablando de algo importante y de repente ya olvidé lo que te estaba diciendo y por mucho que lo intente o tú me recuerdes de qué te hablaba ya no puedo recuperar la información; del tipo en el que sabes que un objeto sirve para escribir pero se te hace imposible decir su nombre y son cosas que pasan varias veces a lo largo del día…
Problemas de ánimo: ansiedad, depresión, irritabilidad, sentimiento de inutilidad, de ser juzgado, de ser insuficiente; pero claro, cómo no va sentirse así la persona si no descansa, le duele cada centímetro de su cuerpo, no logra concentrarse ni recordar algunas cosas y para completar son mal juzgados y hasta maltratados por ser “poco o nada productivos”...
Esto, hablando del día a día pero también se manifiestan síntomas como sensación constante de hormigueo o adormecimiento en las manos y los pies, problemas digestivos (colon irritable, gastritis, etc.), problemas menstruales (hipersensibilidad al síndrome premenstrual y fortísimos cólicos menstruales); problemas de la vejiga y gran sensibilidad al ruido, la luz, y los olores, todo seguido por un gran etcétera y terminando con la etiqueta 24/7.
Y entonces ¿Cómo sabe mi médico si tengo fibromialgia?
Sea un internista, un reumatólogo o un algiólogo (médico del dolor), por lo general se sigue el siguiente proceso:
Historial médico y evaluación de síntomas: el médico comenzará por recopilar tu historial médico completo y realizará una evaluación exhaustiva de tus síntomas.
Exclusión de otras condiciones: dado que los síntomas de la fibromialgia pueden superponerse con los de otras condiciones médicas, el médico llevará a cabo una serie de pruebas para descartar enfermedades y afecciones similares.
Criterios de diagnóstico: el médico revisará los criterios de diagnóstico establecidos para la fibromialgia por el American College of Rheumatology (ACR) y determinará si cumples con ellos para realizar correctamente el diagnóstico de fibromialgia.
Evaluación de los síntomas asociados: el médico también evaluará otros síntomas asociados con la fibromialgia, como fatiga, trastornos del sueño, problemas cognitivos (como dificultades de memoria y concentración) y síntomas emocionales (como ansiedad o depresión). La evaluación de estos síntomas adicionales son importantes para un diagnóstico completo y preciso.
Seguimiento y observación: En algunos casos, el médico puede solicitar un seguimiento para observar la persistencia y la evolución de los síntomas a lo largo del tiempo. Esto puede ayudar a confirmar el diagnóstico de fibromialgia si los síntomas siguen presentes y cumplen con los criterios diagnósticos establecidos.
¿En qué consiste el tratamiento para mi condición si no tiene cura?
El tratamiento de la fibromialgia se basa en un enfoque multidisciplinario que combina diferentes estrategias para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. No hay un medicamento específico que cure la fibromialgia, pero existen diferentes opciones farmacológicas que pueden ayudar a controlar los síntomas.
Algunos de los medicamentos utilizados en el tratamiento de la fibromialgia incluyen:
Analgésicos, antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), hipnóticos para mejorar el sueño, relajantes musculares, medicamentos para regular los neurotransmisores como la pregabalina y la duloxetina, etc.
Es importante tener en cuenta que la elección del medicamento y la dosis requerida de cada paciente depende de sus síntomas específicos. Siempre es necesario consultar a un médico especialista para obtener un diagnóstico adecuado y recibir una prescripción de medicamentos específicos según las necesidades individuales.
¿Qué terapeutas debo tener a mi lado en este camino?
Reumatólogo: son médicos especialistas en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades que debilitan las articulaciones, músculos y tejidos conectivos.
Fisioterapia: los fisioterapeutas pueden desarrollar programas de ejercicio y terapia física adaptados a las necesidades individuales, ayudar a aliviar el dolor y mejorar la movilidad y la funcionalidad.
Psicólogos: pueden brindar apoyo emocional y terapia psicológica para ayudar a manejar el estrés, la ansiedad, la depresión y otros aspectos emocionales relacionados. La terapia cognitivo-conductual es un enfoque utilizado habitualmente para tratar la fibromialgia pero no es el único que funciona, la terapia humanista o dinámica también puede ayudarte a vivir en bienestar.
Terapeutas ocupacionales: pueden ayudar a las personas con fibromialgia a manejar las actividades diarias y laborales, brindando estrategias para el manejo del dolor, la conservación de la energía y la adaptación del entorno para mejorar la funcionalidad y la calidad de vida.
Recuerda que es importante consultar con un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud para recibir un enfoque integral en el manejo de la fibromialgia. Cada persona puede requerir diferentes tipos de terapeutas, según sus necesidades individuales y los síntomas que presentan.
Y... ¿Qué puedo hacer yo para sentirme mejor?
Mantén una rutina de sueño adecuada: intenta establecer horarios regulares para acostarte y levantarte, y asegúrate de tener un ambiente propicio para el descanso. Evita la cafeína y los estimulantes antes de dormir, y considera técnicas de relajación, como la meditación o la respiración profunda, para ayudarte a conciliar el sueño.
Realiza actividad física de forma regular: la actividad física suave a moderada puede ser beneficiosa para reducir el dolor y mejorar la condición física en personas con fibromialgia. Consulta con tu médico o fisioterapeuta para encontrar el tipo y la intensidad de ejercicio adecuado para ti, como caminar, nadar, practicar yoga o realizar ejercicios de bajo impacto.
Lleva una alimentación equilibrada: opta por una dieta rica en alimentos nutritivos, como frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras. Evite los alimentos procesados, ricos en grasas saturadas, azúcares refinados y aditivos artificiales, ya que pueden empeorar los síntomas en algunas personas. También es importante mantenerse hidratado, bebiendo suficiente agua a lo largo del día.
Aprende técnicas de manejo del estrés: el estrés puede desencadenar o empeorar los síntomas de la fibromialgia. Busca técnicas de manejo del estrés que funcionen para ti, como la meditación, la respiración profunda, el yoga, la terapia psicológica u otras formas de relajación. También considera la posibilidad de buscar apoyo emocional a través de grupos de apoyo o terapia individual.
Establece límites y gestiona tu energía: aprende a escuchar tu cuerpo y establece límites en tus actividades diarias. Prioriza tus tareas y distribuye tu energía a lo largo del día. Delega responsabilidades cuando sea posible y aprende a decir "no" cuando sea necesario. Descansa y toma descansos regulares durante el día para evitar la sobrecarga.
Busca apoyo y educación: busca grupos de apoyo o comunidades en línea donde puedas conectarte con otras personas que también tienen fibromialgia. Compartir experiencias, consejos y estrategias pueden ser útiles para lidiar con los desafíos de la enfermedad. Además, infórmate sobre la fibromialgia y mantente actualizado sobre los avances en su manejo y tratamiento.
¿Cómo pueden ayudarse a sí mismos aquellos que conviven y cuidan de mi?
Es fundamental reconocer y brindar apoyo a los cuidadores que conviven con una persona con fibromialgia: Los cuidadores desempeñan un papel crucial al brindar apoyo emocional, asistencia práctica y comprensión. Es importante que los cuidadores también cuiden de su propio bienestar y busquen su apoyo y orientación. Para ellos que nos cuidan con amor les dejamos estos consejos:
Prioriza el autocuidado: es fundamental que te cuides a ti mismo/a mientras cuidas a tu ser querido. Dedica tiempo a actividades que te brinden placer y relajación, como practicar ejercicio, leer, escuchar música o disfrutar de un baño relajante. Recuerda que cuidarte a ti mismo/a te permitirá estar en mejores condiciones para brindar apoyo a tu ser querido.
Establece límites saludables: aprende a establecer límites claros en tu rol de cuidador. Reconoce tus propias necesidades y no tengas miedo de pedir ayuda o delegar tareas a otros miembros de la familia o amigos cercanos. Recuerda que no puedes hacerlo todo y está bien buscar apoyo externo.
Busca apoyo emocional: no dudes en buscar apoyo emocional para ti mismo/a. Puedes unirte a grupos de apoyo de cuidadores donde puedas compartir tus experiencias y obtener consejos de personas que están pasando por situaciones similares. También considera la posibilidad de hablar con un psicólogo o terapeuta que pueda brindarle un espacio seguro para expresar tus sentimientos y preocupaciones.
Practica la comunicación efectiva: mantén una comunicación abierta y honesta con tu ser querido sobre tus necesidades y límites. Expresa tus preocupaciones de manera respetuosa y busquen soluciones juntos/as. La comunicación clara y efectiva puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la comprensión mutua.
Acepta tus propias limitaciones: reconoce que no puedes controlar ni solucionar todos los problemas y síntomas asociados con la fibromialgia. Acepta que habrá días difíciles y que es normal sentirse frustrado/a en ocasiones. Permítete ser compasivo/a contigo mismo/a y recuerda que estás haciendo lo mejor que puedes.
Y finalmente, no dudes en buscar ayuda profesional si sientes que necesitas más apoyo para manejar los problemas como cuidador/a. ¡Cuida de ti mismo/a mientras cuidas a los demás!
En conclusión, vivir con fibromialgia puede ser un desafío, pero no estás solo. A través del conocimiento, el apoyo y la búsqueda de tratamiento adecuado, podemos enfrentar juntos los obstáculos diarios y encontrar formas de mejorar tu calidad de vida.
En Akasha Colombia, estamos comprometidos a proporcionarte el apoyo necesario en tu viaje como paciente o cuidador con la fibromialgia.
Nuestro equipo especializado está aquí para brindarte la atención y el apoyo que necesitas.
¡Sigue explorando el blog para obtener más información valiosa y útil sobre la fibromialgia!
¡Estamos aquí para ti en cada paso del camino!

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