Afrontando la Diabetes Tipo II y Viviendo en Equilibrio
- Akasha Colombia
- 12 sept 2023
- 10 Min. de lectura
La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que afecta la forma en que tu cuerpo utiliza la glucosa (azúcar) como fuente de energía.

Para entenderla mejor, es importante conocer cómo funciona la glucosa en el cuerpo y el papel de la insulina.
La glucosa es un tipo de azúcar que se obtiene de los alimentos que consumes, especialmente de los carbohidratos. Cuando llega, tu sistema digestivo descompone los carbohidratos en glucosa, que luego entra en el torrente sanguíneo. La glucosa en sangre es esencial para proporcionar energía a las células de tu cuerpo.
Por su parte, la insulina es una hormona producida por el páncreas y juega un papel crucial en el proceso. Su función principal es actuar como una "llave" que permite que la glucosa ingrese a las células. Esto regula los niveles de azúcar en sangre y garantiza que las células tengan la energía que necesitan para funcionar correctamente.
En la diabetes tipo 2, ocurren dos problemas principales:
Resistencia a la insulina: En las etapas iniciales de la diabetes tipo 2, las células de tu cuerpo no responden adecuadamente a la insulina, lo que se conoce como resistencia a la insulina. Como resultado, las células no absorben la glucosa de manera eficiente, lo que provoca un aumento de los niveles de azúcar en sangre.
Producción insuficiente de insulina: Con el tiempo, el páncreas puede perder su capacidad para producir suficiente insulina para compensar la resistencia de las células. Esto significa que, aunque haya insulina presente, no es suficiente para mantener los niveles de azúcar en sangre dentro del rango normal.
Los factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 incluyen la genética, la obesidad, la falta de actividad física, la mala alimentación y la edad avanzada. La enfermedad suele diagnosticarse en adultos, pero también puede afectar a niños y adolescentes en la actualidad debido a la creciente prevalencia de la obesidad infantil.

Cómo se Diagnostica La Diabetes Tipo II
El diagnóstico de esta enfermedad es esencial para iniciar un tratamiento adecuado y controlarla eficazmente. Se utilizan varias pruebas para diagnosticar la diabetes tipo 2, y la elección de la prueba específica puede depender de la situación clínica de la persona. Aquí están las principales pruebas utilizadas:
Prueba de glucosa en ayunas (FPG, por sus siglas en inglés): Esta es una de las pruebas más comunes para diagnosticar la diabetes tipo 2. Se realiza después de un ayuno nocturno de al menos 8 horas. El paciente se somete a un análisis de sangre para medir los niveles de glucosa en ayunas. Un resultado de glucosa en ayunas igual o superior a 126 mg/dL (miligramos por decilitro) en dos ocasiones diferentes generalmente indica diabetes.
Prueba de hemoglobina A1c (HbA1c): Esta prueba mide el promedio de los niveles de glucosa en sangre durante los últimos 2-3 meses. Un valor de HbA1c del 6.5% o superior generalmente se considera diagnóstico de diabetes tipo 2. Es importante destacar que esta prueba no requiere ayuno.
Prueba de tolerancia a la glucosa oral (PTGO): En esta prueba, el paciente ayuna durante la noche y luego bebe una solución de glucosa concentrada. Se toman muestras de sangre en intervalos específicos después de beber la solución para medir los niveles de glucosa. Un valor de glucosa igual o superior a 200 mg/dL dos horas después de la ingesta de glucosa se considera diagnóstico de diabetes tipo 2.
Prueba de glucosa aleatoria: Esta prueba se utiliza cuando los síntomas de la diabetes tipo 2 son evidentes, como sed excesiva, micción frecuente y fatiga. Se toma una muestra de sangre en cualquier momento, independientemente de cuándo se haya comido por última vez. Si el nivel de glucosa en sangre es igual o superior a 200 mg/dL y se presentan síntomas, esto puede indicar diabetes.
Pruebas de seguimiento: Si una prueba inicial indica niveles de glucosa en sangre elevados, es común que se realicen pruebas de seguimiento para confirmar el diagnóstico. Esto puede incluir repetir una prueba de glucosa en ayunas o realizar una prueba de HbA1c en otro momento.
Es importante mencionar que el diagnóstico de la diabetes tipo 2 se basa en los resultados de más de una prueba. Si una prueba arroja un resultado anormal, se recomienda repetirla o realizar una prueba diferente en una fecha posterior para confirmar el diagnóstico. Además, es fundamental que el diagnóstico y la interpretación de los resultados sean realizados por un profesional de la salud, como un médico o un endocrinólogo, para garantizar la precisión y determinar el mejor enfoque de tratamiento.
Tratamiento de la Diabetes Tipo II
El tratamiento de esta enfermedad se basa en un enfoque integral que incluye cambios en el estilo de vida, control de la glucosa en sangre, manejo de otros factores de riesgo y, en algunos casos, medicamentos. El objetivo principal del tratamiento es mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de un rango objetivo y prevenir o retrasar complicaciones a largo plazo. Aquí están los componentes clave del tratamiento actual para la diabetes tipo 2:
1. Cambios en el estilo de vida:
Dieta saludable: Una alimentación equilibrada es fundamental. Se recomienda reducir la ingesta de carbohidratos refinados y azúcares, y optar por alimentos ricos en fibra, verduras, proteínas magras y grasas saludables como las que se encuentran en aguacates, nueces y aceite de oliva.
Control de las porciones: Controlar las porciones de los alimentos es esencial para regular los niveles de glucosa en sangre. El seguimiento de los carbohidratos y el índice glucémico de los alimentos puede ser útil.
Ejercicio regular: La actividad física regular mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a mantener un peso saludable. Se recomienda al menos 2 horas y media de actividad moderada a la semana.
Pérdida de peso: Si es necesario, la pérdida de peso puede mejorar significativamente el control de la diabetes tipo 2. Incluso una pérdida de peso modesta puede tener un impacto positivo en los niveles de glucosa en sangre.
2. Control de la glucosa en sangre:
Monitorización de la glucosa: Muchas personas con diabetes tipo 2 deben controlar sus niveles de glucosa en sangre regularmente en casa utilizando un glucómetro. Esto ayuda a comprender cómo los alimentos, el ejercicio y los medicamentos afectan los niveles de azúcar en sangre.
Hemoglobina A1c: La prueba de HbA1c se realiza periódicamente para evaluar el control a largo plazo de la glucosa en sangre. Los objetivos de HbA1c pueden variar según la situación clínica, pero generalmente se busca un valor por debajo del 7%.
3. Medicamentos:
Medicamentos orales: Para algunas personas, los medicamentos orales, como metformina, sulfonilureas, inhibidores de la dipeptidil peptidasa 4 (DPP-4) u otros, se utilizan para ayudar a controlar la glucosa en sangre. La elección del medicamento depende de varios factores, incluida la respuesta individual y los posibles efectos secundarios.
Inyecciones de insulina: En algunos casos, cuando los medicamentos orales no son suficientes para controlar la glucosa en sangre, se pueden necesitar inyecciones de insulina. Esto puede ser necesario temporalmente o de manera continua.
4. Tratamiento de factores de riesgo adicionales:
Presión arterial: El control de la presión arterial es fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares. Los medicamentos antihipertensivos pueden ser necesarios para mantener la presión arterial en un rango saludable.
Colesterol: El control de los niveles de colesterol es importante para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se pueden recetar estatinas u otros medicamentos para controlar el colesterol.
5. Educación y apoyo:
Educación en diabetes: La educación sobre la diabetes, la autoadministración de medicamentos, la dieta y el control de la glucosa en sangre son fundamentales para el autocuidado y el éxito en el tratamiento.
Apoyo emocional: Vivir con diabetes tipo 2 puede ser un desafío emocional. El apoyo emocional de profesionales de la salud y grupos de apoyo puede ser beneficioso.
Es importante destacar que el tratamiento de la diabetes tipo 2 es altamente individualizado y debe ser supervisado por un equipo de atención médica, que incluye médicos, enfermeros, dietistas y educadores en diabetes. El objetivo es lograr un control óptimo de la glucosa en sangre y abordar otros factores de riesgo para reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo, como enfermedades cardiovasculares, daño renal, neuropatía y problemas oculares. La adherencia al plan de tratamiento y el seguimiento regular con el equipo de atención médica son fundamentales para el éxito en el manejo de la diabetes tipo 2.
Cuáles son las Posibles Complicaciones de la Diabetes Tipo II
Esta enfermedad crónica puede afectar una variedad de sistemas y órganos en el cuerpo, y el control inadecuado de los niveles de glucosa en sangre a lo largo del tiempo puede dar lugar a complicaciones graves. Aquí están las complicaciones más comunes de la diabetes tipo 2:
1. Enfermedades cardiovasculares:
Enfermedad coronaria: Las personas con diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades coronarias, como angina de pecho y ataques cardíacos. Los niveles elevados de glucosa en sangre pueden dañar las arterias y acelerar la acumulación de placas en los vasos sanguíneos (aterosclerosis).
Hipertensión arterial: La diabetes tipo 2 a menudo se asocia con la hipertensión (presión arterial alta), lo que aumenta aún más el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Accidente cerebrovascular: Las personas con diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular debido a la acumulación de placas en las arterias que pueden bloquear el flujo sanguíneo al cerebro.
2. Problemas renales (nefropatía diabética):
La diabetes tipo 2 puede dañar los pequeños vasos sanguíneos de los riñones con el tiempo, lo que se conoce como nefropatía diabética. Esto puede llevar a la insuficiencia renal y la necesidad de diálisis o trasplante renal.
3. Neuropatía diabética:
La neuropatía diabética es el daño a los nervios periféricos causado por niveles elevados de glucosa en sangre a lo largo del tiempo. Puede causar síntomas como hormigueo, entumecimiento, debilidad y dolor en las extremidades, y afectar la digestión y la función sexual.
4. Retinopatía diabética:
La retinopatía diabética es una complicación ocular que afecta los vasos sanguíneos de la retina. Puede llevar a la pérdida de la visión e incluso a la ceguera si no se controla adecuadamente.
5. Problemas en los pies (pie diabético):
La diabetes puede dañar los nervios y los vasos sanguíneos de los pies, lo que aumenta el riesgo de úlceras, infecciones y amputaciones si no se detectan y tratan a tiempo.
6. Problemas en la piel y las encías:
Las infecciones cutáneas y las infecciones de las encías son más comunes en personas con diabetes tipo 2 debido a la disminución de la respuesta inmunológica y la capacidad reducida de curación de heridas.
7. Enfermedades hepáticas:
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) es más común en personas con diabetes tipo 2. Puede llevar a una inflamación hepática (hepatitis) y cirrosis en casos graves.
8. Problemas sexuales:
La diabetes tipo 2 puede causar disfunción eréctil en los hombres y problemas sexuales en las mujeres debido al daño a los nervios y los vasos sanguíneos.
9. Problemas de salud mental:
Las personas con diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo de experimentar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad, relacionados con el estrés crónico y la gestión de la enfermedad.
Es fundamental entender que muchas de estas complicaciones se pueden prevenir o retrasar significativamente mediante un control adecuado de la diabetes tipo 2. Esto incluye el control de los niveles de glucosa en sangre, la adopción de un estilo de vida saludable, el manejo de la presión arterial, colesterol y la atención médica regular.
Cómo Afecta la Calidad de Vida la Diabetes Tipo II
La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen. Afecta a múltiples aspectos de la vida, incluyendo lo personal, académico, laboral, social, familiar y relacional.
1. Personalmente:
Salud física y emocional: La diabetes tipo 2 requiere una gestión constante que puede incluir la toma de medicamentos, la monitorización de los niveles de glucosa en sangre, el seguimiento de una dieta específica y el control del peso. Esto puede resultar en estrés y ansiedad relacionados con la enfermedad. Además, el manejo de los síntomas de la diabetes, como la fatiga o los cambios en la visión, puede impactar la calidad de vida personal.
Cambios en el estilo de vida: Mantener un estilo de vida saludable es fundamental en el manejo de la diabetes tipo 2. Esto puede requerir cambios significativos en la dieta y la actividad física, lo que puede afectar la satisfacción personal y la comodidad con la rutina diaria.
2. Académicamente:
Concentración y energía: Los altibajos en los niveles de glucosa en sangre pueden afectar la concentración y la energía. Esto puede hacer que sea más difícil para las personas con diabetes tipo 2 mantener un alto rendimiento académico.
Faltas escolares: Las citas médicas y el tiempo necesario para el manejo de la enfermedad pueden dar lugar a faltas en la escuela o en la universidad, lo que puede afectar el progreso académico.
3. Laboralmente:
Ausentismo y disminución de la productividad: Las complicaciones relacionadas con la diabetes tipo 2, como las infecciones o el control inadecuado de los niveles de azúcar en sangre, pueden llevar a ausentismo laboral y disminución de la productividad.
Necesidad de tiempo para el autocuidado: La gestión de la diabetes tipo 2 puede requerir tiempo para tomar medicamentos, monitorizar los niveles de glucosa y mantener una dieta específica, lo que puede interferir con las responsabilidades laborales.
4. Socialmente:
Limitaciones en las actividades sociales: Las restricciones dietéticas y la necesidad de controlar los niveles de glucosa en sangre pueden dificultar la participación en actividades sociales, como comer fuera o asistir a eventos.
Estigma y discriminación: Algunas personas con diabetes tipo 2 pueden enfrentar estigma y discriminación debido a la falta de comprensión sobre la enfermedad. Esto puede tener un impacto emocional y social negativo.
5. Familiarmente:
Carga emocional y física: La diabetes tipo 2 también puede afectar a los miembros de la familia, ya que pueden sentirse preocupados o responsables por la salud del paciente. Esto puede generar una carga emocional y física adicional en las relaciones familiares.
Cambios en la dinámica familiar: La necesidad de ajustar la dieta y el estilo de vida puede influir en la dinámica familiar y requerir un apoyo adicional.
6. Relacionalmente:
Cambios en las relaciones personales: La gestión de la diabetes tipo 2 puede afectar la vida de pareja y la intimidad, especialmente si hay cambios en la libido o en la energía.
Comunicación y apoyo: Las relaciones personales pueden mejorar o deteriorarse según la comunicación y el apoyo que se brinden entre sí. La comprensión y el apoyo de los seres queridos pueden ser fundamentales en el manejo de la enfermedad.
En resumen, la diabetes tipo 2 puede tener un impacto profundo en múltiples aspectos de la vida de una persona. La educación sobre la enfermedad, el apoyo emocional y el manejo efectivo pueden ayudar a las personas a minimizar el impacto negativo y llevar una vida plena y saludable a pesar de la diabetes. Es importante que las personas con diabetes tipo 2 trabajen con los profesionales de la salud y busquen apoyo en su entorno para aprender a manejar la enfermedad de manera efectiva y mejorar su calidad de vida en todos estos aspectos.
En conclusión, la diabetes tipo II es una enfermedad crónica que afecta no solo la salud física, sino también la calidad de vida en diversos aspectos, incluyendo lo personal, académico, laboral, social, familiar y relacional. La gestión de esta condición requiere esfuerzo, adaptación y cuidado constante, lo que puede generar desafíos emocionales y psicológicos.
Es fundamental comprender que el apoyo emocional, la educación sobre la enfermedad y la búsqueda de ayuda adecuada son esenciales para vivir de manera saludable y plena con la diabetes tipo II.
Recuerda que la Organización Akasha Colombia se encuentra disponible para brindar la orientación y el apoyo necesario para convivir con la diabetes tipo 2 de manera efectiva y mejorar la calidad de vida. La importancia de la atención integral, que abarque aspectos médicos y psicológicos, no puede subestimarse en el manejo exitoso de esta enfermedad.

Créditos y Referencias:
Asociación Americana de Diabetes (ADA): www.diabetes.org
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): www.cdc.gov/diabetes
MedlinePlus - Diabetes tipo 2: medlineplus.gov/spanish/diabetestipo2.html
Medscape - Diabetes tipo 2: emedicine.medscape.com/diabetes-tipo-2
WebMD - Diabetes tipo 2: www.webmd.com/diabetes
Joslin Diabetes Center: www.joslin.org
Revista Diabetes Forecast: www.diabetesforecast.org
Diabetes Daily: www.diabetesdaily.com
HealthyPeople.gov - Diabetes: www.healthypeople.gov/diabetes
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